Lo amoral, inmoral y la desmoralización en el hombre, se convierte en un abandono de la posibilidad de llegar a ser cada vez más humano, más justo, honesto, libre, racional y todo aquello que de acuerdo con la moral constituye lo estrictamente humano. El hombre noble es aquel que se destaca, precisamente por su carácter de distinción por sobre lo masivo. Es el que se hace digno de ser conocido por su sabiduría, prudencia, justicia, fortaleza y templanza, es decir, el que se manifiesta con una coraza de virtudes que lo hacen digno de ser imitado. La inmoralidad, naturalmente, es la simple negación del todo o de alguna de las partes que constituyen lo moral. Tendrá grados pero no se diferenciará en cuanto manifiesta un desvío de la ruta racional o sobrenatural. Matar, violar, mentir o idolatrar se encontrarán en distintos peldaños, pero de la misma pirámide que conduce hacia la altura de la condición humana y divina. ...
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